"Le Livre d'image" (2018, Jean-Luc Godard)
Le Livre d'image
(2018, Jean-Luc Godard)-
Si a mi yo de hace 5 años (no me hace falta irme ni 10 años atrás) le hubieran asegurado que esta película sería de su gusto (y lo es bastante), seguramente habría pensado que en los años venideros algo le hace perder la cabeza. Y es que he necesitado horas de visionado (tanto de la carrera de Godard como de otros muchos cineastas experimentales) y retar a mis propias barreras mentales para poder disfrutar con plenitud de una obra como esta.
Lo cierto es que las películas de la última etapa de Godard son las más complejas, no solo por abstractas, sino porque uno precisa tener un boyante conocimiento de historia del cine y de la carrera del propio director para empatizar y empaparse de los continuos juegos de significado. Esta necesidad de contexto tan exigente es capaz de jugar en contra de cinéfilos primerizos o no familiarizados con el director francés, que pueden confundir el citado experimento con un cajón desastre de pedanterías. Sin embargo, gran parte del buen cine requiere de un trabajo previo del espectador, y por tanto no creo que esto deba ser considerado como un punto negativo.
A mi parecer, Godard alcanza aquí el culmen de su propósito final como narrador: que la imagen y la palabra se unan de igual medida para la generación de mensajes abstractos, donde no hay conclusión, sino más bien una meditación imparable sobre las cuestiones del presente (la guerra, el audiovisual, la industria...). La película no conduce a ninguna parte y conduce hacia varias partes a la vez. Es un proyecto ambicioso, que pretende hacer reflexionar al espectador sobre una infinitud de temas, pero dejando libres las respuesta.
Pero no creas que se trata únicamente de un juego verbal-intelectual, interpretar a Godard de esta forma siempre resulta un error (incluso en su etapa maoísta). JLG se preocupa, tanto o más que por la palabra, por la impresión visual de las imágenes. Hay imágenes elegidas exclusivamente por su poderío visual, manipuladas digitalmente para potenciar su color o velocidad. Godard sabe exprimir la fuerza de la imagen, sabe que puede reforzar o subvertir el significado de la palabra.
Un libro de imágenes que nos abre camino a la reflexión sobre el estado de situación mundial una vez pasado el siglo XX (el siglo del cine). Una prueba más de que Godard, hasta sus últimos días, fue un retador incansable, capaz de evolucionar y reinventarse una y mil veces.
©Alfonso Cañadas, febrero de 2026




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